Mundo ficciónIniciar sesión—Jefe, acertó. Definitivamente hay algo sospechoso en este accidente —informó Faye al empujar la puerta del despacho y entrar.
Los ojos de Sebastian ardieron con intensidad. Se incorporó en la silla, con el gesto grave.
—Continúa.
Faye le entregó un expediente.







