Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian la estrechó con más fuerza y le prometió en voz baja:
—A partir de ahora… siempre estaré a tu lado.
—¡Mientes! —replicó Linda al instante. No había forma de que pudiera creerle, no después de verlo a él y a su prima en aquel programa de radio, exhibiendo su amor ante todo el mundo. El dolor punzante en su pecho seguía tan vivo como si hubiera sido ayer.
—No miento —respondió Sebastian con calma. La sostuvo por los hombros, obligándola a centrarse en él—. Dame un poco más de tiempo. Cuando arregle todo… me quedaré contigo. No volveré a irme.
—¿De verdad? —sus ojos se iluminaron, frágiles







