Mundo ficciónIniciar sesiónLinda despertó sintiéndose extrañamente renovada.
Había sido un sueño profundo, cálido, casi dulce… de esos que te envuelven y no te dejan querer despertar.
Pero no tenía sentido.
La noche anterior había estado destrozada.
Entonces, ¿por qué se sentía tan… feliz?
La cabeza le latía con el aturdimiento típico de la resaca; los recuerdos de la noche anterior eran fragmentos rotos, como interferencias sin forma.
Genial. Perfecto. Otro apagón.
Desde la sala de estar le llegaron las voces de sus padres, susurrando con urgencia, nerviosos.







