Mundo ficciónIniciar sesiónEn un sofá de terciopelo cercano, Nina y varias herederas adineradas estallaron en murmullos excitados.
—¿Acaso Sebastian no está comprometido con Gabriela Soler? —no podía entenderlo Marnie Young—. Entonces ¿por qué protege así a esa… chica tan corriente?
—Al menos Gabriela es atractiva —bufó—. ¡Esa chica no le llega ni a los talones!
Nina esbozó una sonrisa ladeada.
—Si Gabriela se entera, va a perder la cabeza.
—El otro día Gabriela me ignoró como si fuera una reina —se quejó Jeanette—. Y ahora su prometido se lleva en brazos a una chica que cualquiera aquí llamaría normalit







