ELENA
—Tú eres mi compañera, eres mi luna.
No podía creer las palabras del gran alfa Alaric, yo una chica débil, de ojos blancos,sin chiste, ni gracia, no tenía un cuerpo perfecto, fui escogida como la compañera del alfa.
—Pero…
—Shhh. —me silenció y lentamente unió nuestros labios. Ese era mi primer beso y sus labios eran tan demandadores que era incapaz de seguirlo. Se apartó y me sonrió—. Te protegeré, te cuidaré, nunca te abandonaré.
Y aquí estaba otra vez, como aquella primera vez. El ro