El bosque era un refugio, un espacio donde mi mente podía aquietarse y mi cuerpo, moverse con una libertad que ya no recordaba. Sentía la nieve bajo mis pies desnudos, la textura fría y húmeda, pero en lugar de helarme, era un recordatorio constante de mi fortaleza.
Alguna vez el frío había sido mi enemigo, un adversario implacable que me debilitaba y me hacía sentir vulnerable. Ahora, era un aliado. La nieve me envolvía como un manto que ocultaba mi dolor y mi rabia, permitiéndome concentrarm