Aunque por dentro estaba disfrutando toda la situación, Justine se apartó cuando Kevin se acercó con la intención de cogerla del brazo.
—Sé lo que estás haciendo, ¡deja de hacerlo! —exigió él, molesto.
—¿Quieres que deje de hacer qué? —preguntó ella con tono indiferente.
—Le tiraste té caliente a Carol a propósito. —Al decirlo, la evaluó.
Independientemente de lo que él pensara, Justine estaba desempeñando el papel que había asumido de nuevo; no tenía intención de dejar que otra persona se inte