Mundo ficciónIniciar sesiónEl neón parpadeante del motel arrojaba una luz rojiza y enfermiza sobre el capó del viejo Holden Commodore que Joe había comprado en efectivo a un pescador tres horas antes. El letrero, al que le faltaba la letra 'O', rezaba: M TEL PACIFIC. Estaba situado en un tramo olvidado de la autopista, a cien kilómetros de la costa, rodeado de matorrales secos y la inmensidad oscura del outback australiano.
Lejos de Byron Bay. Lejos de las sirenas, del humo y de las c







