Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en el ático de Kensington Gardens solía ser un refugio. Era el silencio de la paz, de la seguridad, de saber que el mundo exterior se quedaba en la puerta. Pero esa noche, el silencio tenía dientes.
Maxxine Cavendish llegó a casa antes de lo habitual. Había salido de la oficina a las cinco, alegando una migraña que no era del todo mentira. La nota en la gala, la foto de Joe borracho en Dublín, la duda insidiosa que Arthur hab







