La venganza de un hombre rico y humillado no se sirve en un plato frío; se sirve en la primera plana de un tabloide sensacionalista.
Arthur Windsor-Windham no había dormido. Después de ser escoltado fuera de la Torre Cavendish como un delincuente común, se había refugiado en una suite del The Dorchester. No podía volver a su casa; sabía que los acreedores estarían vigilando. Necesitaba un golpe de efecto, una cortina de humo tan densa que ocultara sus crímenes financieros y redirigiera la atenc