86. La partida de la Reina de Corazones
86. La partida de la Reina de Corazones
Elise no tiembla cuando termina de cerrar la maleta.
Dobla la última prenda con precisión y la coloca junto a los documentos falsos, el pasaporte nuevo y el teléfono satelital. No deja nada al azar. Nunca lo hace. La cabaña de madera donde ha vivido los últimos meses guarda un silencio espeso, apenas interrumpido por el sonido constante del mar rompiendo contra las rocas de la isla.
En la habitación contigua, el bebé duerme.
Ethan.
Así lo llamó ella l