21. Detalles sin importancia
21. Detalles sin importancia
Elise abre los ojos nuevamente cuando la luz del día se está ocultando. El atardecer se filtra entre las cortinas del hotel. Tarda unos segundos en ubicarse por completo. El silencio es profundo, solo interrumpido por una respiración pesada que no es la suya. Gira ligeramente la cabeza y lo ve.
Kristian duerme en el sillón acolchado, con el cuerpo ladeado de forma incómoda. Una de sus manos cuelga hacia el suelo, la otra descansa cerca del borde del asiento. Tiene e