10. Noche en urgencias
10 Noche en urgencias
Elise solo quiere irse a casa. Está agotada, con los músculos tensos por las doce horas seguidas en el quirófano. Pero apenas da un paso hacia la salida tropieza con su ex y escucha esa voz grave, demasiado conocida que siempre la hacía vibrar en sus momentos íntimos.
—Trabajando, presidente Lebedev —responde ella con brusquedad, sin detenerse. Está tan cansada que ni siquiera tiene ánimo para fingir educación.
Kristian se acerca, como si quisiera seguirla, pero antes de que pueda decir algo aparece una camilla empujada por dos paramédicos. Encima, Joanne tiembla, llorando como si el mundo estuviera a punto de terminar. Ya había recuperado la conciencia antes de bajar de la ambulancia.
—Necesito ayuda, por favor… —la voz de Joanne suena lastimera, quebrándose, sus ojos llenos de lágrimas que resbalan por sus mejillas—. Tuvimos un accidente… me siento mareada… —su llanto se intensifica— me duele mi pierna… no puedo… no puedo perderla, Kris. ¿No podré bailar d