Sofía alzó la vista con cierto disimulo y notó que, fuera de la tienda, un tipo con gorra y cubrebocas no les quitaba la vista de encima a ella y a Marcela.
Le resultó conocido, se parecía a… Daniel.
Al fijarse mejor, Sofía confirmó que ese individuo que merodeaba con actitud sospechosa era, sin duda, Daniel.
Lo miró fijamente.
«Lo acababan de arrestar hace poco», pensó. «¿Tan pronto salió y ya está buscándome problemas otra vez?»
A juzgar por cómo se veía, no parecía que fuera a atreverse a hac