La forma en que Sofía Vargas resolvió el asunto fue muy simple: usó los hechos para pulverizar los rumores.
Contactó al administrador del centro comercial, consiguió el video de vigilancia del momento exacto del incidente y lo publicó directo en internet.
En la grabación se veía claramente que Sofía y el sujeto solo habían chocado por accidente. Él, instintivamente, la había sostenido un instante para evitar que cayera. Ni siquiera cruzaron palabra antes de separarse y seguir cada uno su camino.