Sofía no entendía.
—¿Qué estás tratando de decir?
Lorena, recargada en la cama, también miraba a Valeria con confusión. No comprendía por qué de repente parecía otra persona. ¿O es que, en realidad, siempre había sido así? La semilla de la duda, una vez sembrada, comenzó a echar raíces en su corazón.
—Mamá está en el hospital por tu culpa, ¿y todavía tienes el descaro de venir a verla?
La acusación dejó a todos en silencio.
Valeria, con los ojos muy abiertos, volteó a ver a su madre, como si la