—Ah, ¿sí? Quiero ver cómo le vas a hacer la vida imposible.
Nadie supo en qué momento Alejandro había aparecido en la entrada, pero había escuchado cada una de las palabras que se acababan de decir.
Sofía y Jimena se giraron al mismo tiempo, ambas sorprendidas. No entendían cómo era posible que él estuviera en casa a esa hora.
Jimena fue la primera en reaccionar. Corrió al lado de él para intentar explicarse.
—¡Alex! No es lo que estás pensando, en serio. Solo estaba bromeando.
Sofía también se