Llevaba tanto tiempo conociendo a Alejandro y no representaba nada para él. Sofía había llegado a arruinarlo todo, ¿con qué derecho se atrevía a mirarla con esa tranquilidad?
—Vine a ver qué clase de brujería le hiciste a Alex para tenerlo así.
Sus palabras le dieron curiosidad.
—Vaya, parece que como no está, por fin dejas de fingir, ¿o me equivoco?
La actitud despreocupada avivó el odio en el interior de Jimena.
—¡Estúpida! A ti qué te importa. ¡Solo dime qué hiciste para que Alex te sea tan f