Sofía respiró profundo. Era evidente que Daniel ya estaba afectando su trabajo y no podía permitir que eso continuara; la próxima vez, sus métodos tendrían que ser mucho más severos.
Su arresto anterior seguramente no le había servido de lección; ese tipo no aprendía.
Sofía jugaba con la pulsera en su muñeca mientras entrecerraba los ojos, comenzando a planear su siguiente movimiento.
***
—¿Daniel?
Jimena escuchó el nombre y tardó un momento en reaccionar; parecía no tener ningún recuerdo de él.