Capítulo veintisiete. Eres el fuego de mi hoguera
Eres el fuego de mi hoguera
«Te prometo que te haré ver luces en la cama»
Paula gimió al sentir como su ropa íntima era retirada de su cuerpo, se sintió expuesta y la mirada hambrienta de Arturo le hizo sentir como un filete.
—¿Vas a verme o vas a cumplir con tu promesa? —lo retó, ella estaba inquieta, su coño palpitaba, sus jugos habían convertido su nido en un charco.
Paula arqueó la espalda, ofreciéndose, como un delicioso y apetecible banquete, como si fuese un tributo de guerra.
Arturo dej