Capítulo treinta y dos. ¿Qué te ha dado esa mujer?
¿Qué te ha dado esa mujer?
Carolina caminó lejos de la cafetería, había cumplido con el plan de Arturo. Ella no pensó tener el valor para jugar de aquella manera con Sofía Montecarlo. La mujer era claramente una manipuladora.
La mujer rio como si estuviera loca, se sentó en una de las banquetas y leyó el papel donde Sofía había escrito el nombre del hombre que creía era el padre de su hijo.
—Guillermo Herrera —musitó echando la cabeza atrás.
Carolina sintió un profundo alivio, Sofía Montecarlo