Capítulo sesenta y tres. ¿Qué clase de mujer eres?
¿Qué clase de mujer eres?
Sofía miró a Jazmín.
—¡Responde! ¿¡Soy tu hija!? —gritó.
Jazmín tenía el rostro húmedo, había escuchado lo suficiente como para hacer un juicio y darse cuenta de que toda su vida había sido una maldit4 mentira.
—¿Qué haces aquí? —le preguntó Sergio, intentando cogerla de la mano.
—No me toques.
—Jazmín —Sofía intentó pensar en una excusa que darle, pero la mirada de la muchacha le indicaba que nada de lo que dijera iba a convencerla.
—¿Eres mi madre?
—Sí.
—¡Dios! ¿Qué