Capítulo ochenta y uno. Somos hermanas
Somos hermanas
«¡Hemos encontrado a Aarón Mondragón!»
«¡Hemos encontrado a Aarón Mondragón!»
Aquellas palabras acompañaron la incertidumbre de Arturo Montecarlo por varias horas ese día, encontrarlo no era lo mismo que tenerlo en un calabozo. Tenía que esperar y ser paciente, pero ¡Joder! No podía ser paciente cuando se trataba de Paula, eran muchos días sin verla, demasiado tiempo.
—Trata de calmarte, Arturo, dejarás una zanja en el piso —pidió Diego, el hombre no se había movido de la casa M