Capítulo ochenta. Lo encontramos
Lo encontramos
«Bienvenida a tu nuevo hogar, querida Pía…»
«Querida Pía»
¿Pía?
Paula negó, intentó hablar, pero no pudo pronunciar palabra alguna. Su garganta estaba seca y lo único que salió de sus labios fue un gemido lastimero.
—No te angusties, estás en buenas manos —dijo el hombre.
Paula trató de enfocar su mirada de nuevo sobre el tipo, él tenía una barba bastante espesa, que cubría gran parte de su rostro; Paula podía jurar que lo había visto antes, pero no sabía exactamente donde, su me