Capítulo cincuenta y tres. Ustedes tienen que hablar
Ustedes tienen que hablar
La familia salió de la clínica y se dirigieron a casa para celebrar la noticia de que su bebé sería una hermosa niña.
Sin embargo, se encontraron con Julián e Isabel en la sala, esperando por ellos.
—¿Qué sucede? —preguntó Arturo al verlos.
—Queremos hablar contigo —apuntó Isabel.
Arturo miró a Paula, como si necesitara su permiso, un gesto que no pasó desapercibido para la visita.
—Estaré con la abuela y Alejandro en la cocina —dijo Paula, llevándose al niño con ella