Sarah
—Cristhian corrió hacia las llamas, Sarah. Tuvieron que detenerlo. Estaba destrozado. ¿Cómo puedes pensar que alguien capaz de eso intentó matarte? —La voz de Anastasia era firme, pero su mirada reflejaba tristeza. Sabía que no era fácil para ella decirme estas cosas.
Una parte de mí quería gritar, aferrarse a la idea de que había tenido razón todo este tiempo. Pero otra parte, más profunda y vulnerable, quería creerle. Y esa parte era la que ahora me llenaba los ojos de lágrimas.
—Si tod