Sarah
-Problemas con Xavier -le dije lo primero que se me ocurrió.
-¿Quieres beber algo? -traté de cambiar el tema.
-Una copa de vino estaría bien -asentí con la cabeza y caminé hacia la sala de estar.
-Entonces, Xavier es el causante de tus lágrimas -dijo, arrugando el rostro como si pronunciar su nombre tuviera un sabor amargo-. Por cierto, ¿está en casa? Quisiera saludarlo.
-Está de viaje -dije mientras cogía un par de copas y las colocaba en una mesilla de vidrio en el centro de la sala.
-¿