Melissa
No había visto a Richard desde la fiesta de cumpleaños de Ryan. En ese momento deseaba no haber organizado ninguna fiesta, o haberla organizado, pero que Ryan, como todos los años anteriores, no hubiese ido. Mi corazón estaría un poco triste por su ausencia, sí, pero ya me había acostumbrado a ese dolor. En cambio, ese año, Ryan había decidido ir. ¡Estaba tan feliz de tener a mi hijo de nuevo en casa! Era como la historia del hijo pródigo, mi pequeño que había decidido explorar el mundo