—Mírate, cariño, apareciendo en eventos como si nada hubiera pasado —dijo Celeste, materializándose junto a Clara con una copa en la mano y esa sonrisa que sabía afilar hasta convertirla en arma—. Hay que tener cierta valentía para mostrarse embarazada y sola en un salón lleno de gente que sabe exactamente cómo se rompió tu matrimonio.
Clara no se sobresaltó. Estaba en ese evento por trabajo, con Nicolás a unos metros cerrando una conversación con un cliente, y había aprendido, a lo largo de lo