Seraphina
El viaje de regreso al hotel fue un torbellino silencioso en mi mente. La puerta. La veta de la madera que no coincidía. Era un detalle pequeño, casi insignificante, pero en el mundo del espionaje y los secretos, los detalles pequeños son los que te matan. O los que te dan la llave del reino.
Alessandro no dijo nada en el coche, pero podía sentir su mente trabajando a mi lado. La atmósfera entre nosotros había cambiado de nuevo. La tensión física, la resaca del beso, había sido reempl