DAMIÁN
—¿Otra vez? —La abuela Eleonora dejó su taza de porcelana sobre la mesa con un tintineo vibrante, mirándonos por encima de sus gafas—. Damián, por favor, dime que esta vez no vas a necesitar que Liam genere un contrato, Isabella es una Black desde que pario a mis bisnietos.
—Esta vez soy yo la que no lo deja escapar a él, abuela —Isabella soltó una carcajada y le apretó la mano a la matriarca—. Queríamos que fueras la primera en saberlo. Nos casamos en un mes. Aquí, en el jardín. Sin pre