Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
El silencio en la sala principal del penthouse se volvió tan pesado que casi me asfixiaba.
Miré al hombre que acababa de entrar, luego miré a Isabella. Ella se tensó de inmediato y dio un paso instintivo hacia atrás, aferrando a nuestra hija contra su pecho, como si estuviera lista para defenderse o para salir corriendo a esconderse en otro cuarto antes de que yo armara un esc&aacu







