ADRIANO
Llegué a la casa con una sonrisa y un ramo de flores en las manos. Había pasado todo el día pensando en Dalia, en la dulzura de su risa, en cómo su sola presencia me daba fuerzas. Solo quería verla, abrazarla, besarla…
La cerradura con clave que había instalado me había dado la llave para entrar cuantas veces quisiera, decidimos poner la fecha de nuestro primer beso, 0207, esa fecha estaría grabada para siempre ahora era la clave de su puerta, abrí con una sonrisa pero al entrar, todo se