Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión respiraba otro aire desde que Alessia había llegado con Enzo. Era como si cada rincón se hubiera llenado de pasos nuevos, de voces diferentes y de un movimiento que hacía mucho no veía. Las cortinas se mecían con el viento suave de la mañana, y en el pasillo se escuchaban risas bajas: la voz de Jacke mezclada con la de Alessia.
Yo estaba sentada en







