Mundo ficciónIniciar sesiónENZO
La noche olía a lavanda y a luna. Caminábamos despacio por el jardín, uno al lado del otro, sin decir mucho. El aire estaba tibio y el silencio era tan tranquilo que podía escuchar el ritmo de su respiración, suave, acompasado con el mío.
Alessia levantó la vista hacia el cielo y una brisa juguetona despeinó sus cabellos claros. La luz plateada se deslizaba sobre su piel y juro que por un instante pens







