Capítulo 6 Tres condiciones.
Arturo se puso de pie. Sus ojos, normalmente serenos, ahora brillaban con una furia contenida.
—Máximo —dijo, y su voz era grave como un trueno. —Esa relación entre tú y tu prima es de conocimiento público. He visto cómo la tratas en las reuniones familiares. He visto cómo la priorizas. Si ya tienes a otra mujer en tu corazón, deja ir a mi hija. No la hagas sufrir más.
Máximo sintió que el terreno que había preparado con tanto esmero se resquebrajaba bajo sus pies. Había llegado temprano, había