Pensó que encontraría paz en esa luna de miel, pero solo consiguió un buen bronceada, largas horas en el agua, paseos interminables y su mente, que no dejaba de torturarla, obligándola a pensar en toda la situación.
La última charla con su padre fue muy extraña, no entendió mucho de lo que dijo al respecto y esa fue una de las razones por las que Chiara decidió ponerse en contacto con un bufete en San Francisco. Tenía una cita dentro de una semana, pero su primer destino, luego de la luna de mi