“Me tomó de tal manera, que la locura sobrepasó sus límites y mi cerebro se rindió al placer, me amó con tanta intensidad, que cada letra de su nombre estaba incluso grabada en mi alma. Y mi piel, mi cuerpo, no podrían ser capaces de sentir otra cosa que no fuese a Daniele, sus besos, sus caricias. Se entregó a mí por completo y yo recibí todo lo que él me brindó. Incluso pedí más.”
Y fue ahí justo cuando cometió el error.
Error del que solo fue consciente aquella madrugada cuando se levantó al