Nico
Han pasado casi dos años desde que Trish y yo comenzamos a compartir nuestra vida en la misma casa, y cada día, sin falta, me despierto sabiendo que ella es lo mejor que me ha pasado.
No hay monotonía. No hay aburrimiento. Solo hay ella.
Ella y su risa matutina cuando me encuentra con el cabello alborotado.
Ella y su manera de robarme la ropa, dejando mis camisas y sudaderas esparcidas por toda la casa.
Ella y sus quejas sobre cómo dejo los zapatos donde no van, solo para después dejar sus tacones en el mismo lugar.
Y el amor. El amor es la mejor parte. No hay un solo día en el que la mire y no sonría, en el que mi corazón no se acelere como un maldito adolescente.
Y ahora… voy a pedirle que pase el resto de su vida conmigo.
No quería que la propuesta fuera un cliché barato.
No quería un restaurante elegante, ni una puesta de sol predecible en la playa. Quería algo que significara algo para nosotros.
Algo que fuera completamente nuestro.
Así que planeé todo de modo que ella no se