Al menos me había asegurado de dormir bien, de no quedarme desvelada en la madrugada, mi trabajo ya había acabado, dentro de nada tenía que irme a París, pero hoy era mi cita con Daniele. Lo que faltaba ya eran cosas que nada tenían que ver con Milán. Solo quedaba esperar.
¿Nerviosa? No estaba segura, creo que ya había acabado con mis nervios y solo me quedaba esperar la hora. Sabrina ya estaba en casa, hace como una hora. Me quedaba hora y media para prepararme, pero por alguna razón solo qued