La había visto desde arriba, creyó que no era ella, ¿cómo podría?
Cansado de pensar si era o no, decidió bajar, buscar entre la gente hasta dar con ella, con el atuendo que llevaba fue muy sencillo, era la única mujer allí que no tenía una vestimenta similar a la de otra, porque en esos clubes las mujeres parecían ir todas a las mismas tiendas, ya que su forma de vestir era muy similar. ¿O solo era la moda?
Huyó de él desde que lo reconoció.
A él no le gustaba jugar al gato y al ratón, por lo que no tenía por qué darle caza a la pequeña ratoncita.
¡Tampoco era de su incumbencia! ¿Qué más daba? Ni siquiera le caía bien, le daba igual que estuviera en medio de la multitud del club de moda de la ciudad.
Era viernes, podría ir de fiesta si eso quería, sobre todo porque su hermano estaba de niñero de su hijo.
Daniele.
¿Qué tanto quería Nico ignorar el hecho que se encontró con Chiara en plena madrugada?
La presencia de Chiara en el club, tan llena de vida y disfrutando de su libertad, no p