Nico
La oficina está en completo silencio, salvo por el sonido de los teclados y el ocasional suspiro de frustración que sale de mi boca.
Agatha está sentada en su escritorio, revisando papeles con la meticulosidad de un cirujano, es tan precisa que nunca se equivoca en nada, supongo que algo se me está contagiando de ella.
No pasa mucho tiempo antes de que nuestra pacífica convivencia se rompa, como siempre.
Aún no es mi fuerte estar tranquilo, por más que me empeñe en mejorar mi comportamient