Referencia Incómoda.
Lo supe antes de que alguien me lo dijera, no llegó como una amenaza, ni como una citación, ni siquiera como una llamada incómoda.
Llegó como llegan las cosas que de verdad importan: en el tono, en la manera en que ciertas puertas seguían abiertas, pero ya no invitaban a entrar, en cómo los correos se respondían rápido, correctos, impecables, y vacíos.
Quinn Design no estaba bajo ataque, pero tampoco estaba respaldada, estaba en observación.
La empresa seguía funcionando: los proyectos avanzaba