Correciones.
Las auditorías volvieron sin anuncio previo, no llegaron con sirenas ni con comunicados alarmistas.
Llegaron como llegan las cosas que el sistema quiere que aceptes sin resistencia: con correos educados, adjuntos prolijos y plazos razonables.
El asunto decía “Actualización de procesos de supervisión”. Nada que sonara a sanción, nada que pareciera urgente.
Lo abrí una mañana temprano, antes de que el edificio terminara de despertarse. Afuera, la ciudad todavía estaba envuelta en ese silencio frá