Nadie es Inocente en una Gran Guerra.
La sensación de que estábamos bajo constante vigilancia no me abandonaba ni un instante.
Cada decisión, cada movimiento, cada palabra que Noah pronunciaba era un recordatorio de que lo que creíamos seguro estaba lejos de serlo.
Pero aquella mañana algo cambió, algo en los registros de la empresa y en los informes de Dorian no encajaba.
Estaba revisando los últimos balances y contratos vinculados a la fusión y reestructuración cuando noté una contradicción sutil: una anotación en los archivos le