El Regreso a la Fortaleza.
Volver a la empresa después de semanas de caos no era simplemente pisar un edificio; era atravesar un campo minado emocional donde cada paso podía despertar ecos de todo lo que habíamos sufrido.
Mientras mi vehículo se acercaba al estacionamiento del edificio, sentí un hormigueo en la nuca, un recordatorio de que no estaba regresando a un espacio seguro, sino a un territorio donde cada movimiento podía ser observado, calculado y usado en mi contra.
Al abrir la puerta del ascensor, el aire parec