Margaret Vance.
La solicitud llegó con la cortesía exacta de quien no necesita permiso.
Una reunión directa, sin intermediarios, sin urgencia aparente.
Supe que era Margaret Vance antes incluso de leer el nombre completo. Hay personas cuya presencia se anuncia sola, como una presión en el ambiente.
Acepté porque negarme habría sido reconocer miedo, y porque, en el fondo, sabía que este encuentro iba a suceder tarde o temprano.
El lugar era neutro, demasiado neutro. Luz natural, ventanales amplios, muebles eleg