Fuera de Lugar.
La mañana empieza como cualquier otra, o al menos eso es lo que intento sostener mientras me muevo por la cocina con una precisión que ya no necesita pensamiento consciente.
El café se prepara casi solo, el sonido del agua hirviendo marca un ritmo estable que debería ser suficiente para anclarme en algo concreto, algo que no dependa de lo que ocurrió anoche ni de lo que no terminó de ocurrir.
Noah está en la mesa, con los codos apoyados de forma incorrecta y una hoja frente a él que debería est