Intento Fallido.
La decisión no se siente como una decisión cuando la tomo, no hay un momento claro en el que me detengo y pienso que voy a intentar reparar algo que ya se está deshaciendo en silencio.
Es más difuso que eso, más parecido a una incomodidad persistente que empieza a empujar desde adentro hasta que se convierte en acción sin que termine de nombrarla.
Empieza en la mañana.
No porque haya algo particularmente distinto en la rutina, sino porque la normalidad, tal como está ahora, deja de ser suficien