Casi Algo, Casi Nada, Casi Todo.
La casa está en silencio, pero no es el mismo silencio de otras noches.
No tiene la neutralidad de lo cotidiano ni la estabilidad de una rutina que se repite sin fricción. Este silencio es más denso, más consciente, como si cada espacio estuviera conteniendo algo que todavía no termina de ocurrir, pero que ya existe en potencia.
Noah duerme.
Lo sé sin necesidad de comprobarlo otra vez, aunque lo hice hace unos minutos, quedándome más tiempo del necesario en el umbral de su habitación, observand